18 Junio, 2013

Stilettos, pump, block, tapered, blade, wedge. ¿Sabéis de qué hablamos? Seguro que si eres mujer, nos entiendes perfectamente. Y es que los tacones, a pesar de que, sorprendentemente, ya en el antiguo Egipto se representaran tanto a hombres como a mujeres sobre zapatos elevados, es una seña de identidad tan exclusiva de la mujer que lo asume como parte de la palabra estilo.

No es hasta el siglo XV cuando el uso del tacón se hace regular. ¿Os imagináis para qué? Nada menos que para encajar el pie en el estribo para el manejo de las caballerizas durante las maniobras con los caballos así nacen las botas de cowboycomo aparece ya en dibujos de Leonardo Da Vinci.

Pero quien los popularizó como elemento de moda fue, quién si no, una mujer. Catalina de Medici, en su boda con Enrique II de Francia, lució zapatos de tacón alto. Pero los hombres aún no abandonarían la idea de calzarlos: en 1660, el zapatero Nicolás Lestage fabricó unos zapatos de tacón alto para el caprichoso rey Luis XIV.

La variante para mujeres llegó de la mano de madame de Pompadour. Por este motivo su estilo se tradujo como ‘tacones pompadour‘.

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